El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León ha obtenido el visto bueno para continuar el proyecto Biovino II, que busca desarrollar un prototipo de biorrefinería para valorizar residuos del sector vitivinícola. La iniciativa, con un presupuesto cercano a los dos millones de euros, se prolongará hasta finales de 2028.
El proyecto pretende aprovechar subproductos de la industria del vino como sarmientos, orujos o lías para transformarlos en biocompuestos de alto valor añadido. Entre los productos que se podrían obtener destacan bioplásticos, alcoholes, ácidos orgánicos o compuestos con aplicaciones en la industria química, farmacéutica y nutracéutica.
Biovino II dará continuidad a la investigación iniciada en 2020 y permitirá integrar las tecnologías desarrolladas en fases anteriores para validarlas a escala de prototipo. En el consorcio participan entidades tecnológicas y universidades de España y Portugal, con el objetivo de impulsar modelos bioeconómicos sostenibles vinculados al sector vitivinícola.
El proyecto cobra relevancia en Castilla y León, donde el sector del vino genera alrededor de 850 millones de euros anuales y emplea a unas 19.000 personas. La futura biorrefinería permitiría aprovechar los residuos del proceso productivo, evitando su traslado a otras comunidades y generando nuevas oportunidades industriales.
Fuente: Heraldo Diario de Soria

