La provincia de Soria cuenta con algo más de 10.000 hectáreas de regadío, una superficie limitada si se compara con otras zonas agrícolas, pero que permite desarrollar cultivos alternativos al cereal y al girasol, predominantes en el secano soriano. Estos regadíos se distribuyen principalmente en infraestructuras como el Canal de Almazán, Olmillos, Buitrago o Inés y Eza, además de las nuevas hectáreas incorporadas en Hinojosa del Campo tras su modernización.
Entre los cultivos más destacados se encuentra la lechuga, que se ha consolidado como uno de los principales productos hortícolas de la provincia. Con cerca de 100 hectáreas, Soria lidera la superficie de este cultivo en Castilla y León, impulsado especialmente por la actividad de la empresa Florette, que obtiene en la provincia aproximadamente el 25% de su producción estival.
Otro cultivo relevante es la cebolla, con unas 125 hectáreas principalmente en el regadío del Canal de Almazán y una producción anual cercana a las 5.000 toneladas. También destaca la patata, que ocupa alrededor de 270 hectáreas y genera más de 10.800 toneladas, aunque todavía representa una pequeña parte de la producción regional.
Además, el regadío ha impulsado otros cultivos estratégicos como la manzana, con más de 850 hectáreas vinculadas al proyecto agrícola de Nufri en La Rasa, y el viñedo, que supera las 1.500 hectáreas en la provincia gracias al crecimiento de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Estos cultivos reflejan la diversificación agrícola que se está desarrollando en Soria pese a la limitada superficie de regadío disponible.
Fuente: Heraldo Diario de Soria

